Luis Bermúdez, médico, detenido y testigo en causas por el Golpe de Estado: “Fui testigo del nacimiento de un bebé con la madre esposada, que a los pocos días la asesinaron”

Calamuchita 24 de marzo de 2020 Por Félix Vadillo y Germán Quiroga
DÍA DE LA MEMORIA / / En un duro relato, el médico embalseño cuenta de “una de las tantas que vivió”. Él es uno de los testigos en la causa que todavía continúa denominada “Operativo Aire 718”. En ese viaje, se trasladó en un avión Hércules a presos políticos de Jujuy a Buenos Aires, donde él ejercía como pediatra. Los torturaban, los humillaban y les hacían cantar "Viva Jujuy" mientras los encapuchaban. Es el tercer juicio por crímenes de lesa humanidad en esa provincia.
LUIS BERMUDEZ EMBALSE
Luis Bermúdez durante un discurso por el Día de la Memoria en Embalse - Foto: Miguel Reynoso / Facebook Municipalidad de Embalse

Según supo difundir la Agencia de Difusión de Noticias Jurídicas en su cobertura en una de sus declaraciones como testigo en la causa mencionada, Bermúdez describió cómo fue su detención: "El traslado empezó alrededor de las seis de la mañana. Nos pusieron boca abajo con las manos atrás y nos ataron con alambre”. Relató que cuando fue detenido, lo sacaron de su consultorio en el hospital Oscar Orias de Libertador General San Martín, donde trabajaba como médico pediatra. Bermúdez recordó que cuando fueron sacados del penal los sentaron en un camión, y “uno de los militares repetía que sólo se podía respirar”, persona que describió como un teniente del ejército, joven y blanco.

El médico se quebró cuando recordó el camión del ejército en el que fueron trasladados al aeropuerto, donde le cubrieron la cabeza para que pierda la orientación: “Quise ver mi casa porque ahí quedaba mi hija de seis meses. Después la vi recién cuando tenía dos años y no me reconoció”. Después de la llegada al aeropuerto, dijo que los vendaron cuando los entregaron a la gente que los iba a trasladar: “Nos cambiaron los alambres por esposas y nos dijeron que no se nos ocurriera intentar mirarlos”

En el marco del Día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia, Bermúdez recurre a una de las “tantas” que le tocó vivir:
 
“El 24 de Marzo, recordamos el día en que violentamente se derrocaron las autoridades constitucionales en todo el país. Recordamos ese día con tristeza, ya que no tenían la finalidad en último caso de que a los pocos meses que faltaban para las elecciones permitir que el pueblo elija a sus gobernantes. Los usurpadores tenían otra intención, cumplir con la parte argentina del Plan Cóndor para mantener la hegemonía de los EEUU en la región. 

Como pasa hoy con Bolivia, en la cual los usurpadores prometieron llamar a elecciones libres, pero quieren anular la candidatura de Evo. Bolivia es un país con el 70 por ciento de su población originaria, primera vez que es gobernada por uno de ellos, y  como él, nadie conoce y comprende mejor las necesidades de su pueblo. Bolivia, sufrido país, Bolivia, rico país. Lo mantuvieron siempre casi en la miseria. Este país, tuvo una revolución social con Evo, que incluyó a millones de aborígenes sacándolos de la pobreza. Le brindó gas a su gente que antes era sólo para exportar y para unos pocos, le brindó escuelas, vivienda, el acceso a la universidad. y además, Bolivia empezó a fabricar las baterías de litio. Por todo eso quieren anular la candidatura de Evo.

 Como aquél golpe, en este, quieren mantener la hegemonía de EEUU en la región. Para mantenernos pobres y seguir manteniendo el privilegio de unos pocos. Para que sigamos siendo un país en vías de desarrollo, como lo llaman ellos, y del que todavía no logramos liberarnos, salvo por momentos, y por eso recordamos el nefasto golpe del 24 de marzo de 1976 como un hecho lamentable, como un hecho donde lo peor del ser humano emergió donde se manifestó el animal con el que convivimos durante miles de años y se manifestó en su peor instinto de supervivencia. Los que no quieren que algunos ganemos derechos, los que no quieren perder ningún privilegio, que son capaces de usar la fuerza y generar el horror, asesinando a docentes, obreros, sacerdotes, docentes, profesionales, y torturando a todos aquellos que protestábamos.  

Para avivar la memoria, voy a contar una sola de las tantas que viví como testigo en la justicia. Todos sabemos que a las mujeres embarazadas las mantenían vivas hasta que parían y luego las hacían limpiar y las asesinaban, apropiando al bebé. Presencié en la maternidad, antes de ser detenido, el parto de una linda joven de 20 años, cortaron las calles con varios móviles del ejército, y cuando les solicitamos que les sacaran las esposas para que tuviera un parto como corresponde nos contestaron en términos amenazantes, que nos encargaramos de atender el parto y que de la seguridad se encargaban ellos. 

La seguridad de una mujer pariendo. Nació un bebé precioso, a la media hora la sacaron caminando y esposada, con su bebé en los brazos. Una insensibilidad tremenda. A los días nos enteramos que la habían asesinado. Esta es la cobardía de aquellos que perdieron la Guerra de las Malvinas. Esta es la cobardía de aquellos que dijeron que no iban a dar ni un paso atrás, comandado por un general presidente borracho. Son aquellos que entregaron las Islas Georgias sin tirar un tiro. El jefe era uno que se decía un comando, que asesinó a dos monjas suecas y una joven de 18 años, Dagmar Hagelin. 
Esta es la cobardía de aquel que entrego y asesinó a Susana Villaflor, una de las fundadoras de las Madres de Plaza de Mayo, asesinada con Mirta Acuña de Baravalle y Esther Balestrino de Careaga, creyendo que así iban a frenar la lucha de las madres y abuelas. Una basura como Astiz, cobarde y basura, asesino de mujeres y de gente amordazada y atada. Estos hechos, de que algunos los viví y soy testigo de los juicios, por estos crímenes, los recuerdo como hechos que no deberían repetirse nunca más. Sin embargo se repiten cada tanto, cada tanto es golpeado y asesinado un Santiago Maldonado por ser solidario con los aborígenes, un Rafaél Nahuel asesinado ante la vista de todos, asesinato de aborígenes en el norte, los niños Wichis que mueren por inacción de un ex gobernador joven que vive con su vida placentera mientras los Wichis se cagan de hambre y sed. Recién ahora y con la ayuda de la Cruz Roja se está potabilizando el agua para ellos. Recordamos a un gobierno ilegal que apropió niños, mató, torturó y desapareció a las personas. Se apropió de medios, como Clarín, o Papel Prensa amenazando a Lidia Papaleo.

Este 24 no marchamos, recordamos... recordamos... memoria... memoria... verdad... exigimos verdad, exigimos justicia, verdad y justicia, para que Nunca Más. Los hechos están demostrados, miles de testigos pasamos, miles de evidencias se mostraron, no pedimos ni que los torturen ni que los desaparezcan. Pedimos que actúen los jueces. Memoria, Verdad y Justicia, para que Nunca Más..”.

La palabra de Bermúdez recién comienza a escucharse hace poco tiempo. Durante casi 30 años, Luis Bermúdez sostuvo un evento cultural sin fines de lucro que marcó a Embalse y la región, como el Encuentro de Teatro. Una manifestación pacífica a pesar de su historia.   
           

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