
Durante la última década, el drama judicial surcoreano se transformó en uno de los géneros más fértiles de la televisión asiática, demostrando que los expedientes judiciales podían convertirse en radiografías de una sociedad. “Pro bono” (2025) continúa esa tradición, pero introduce un giro singular: desplaza el foco desde los grandes bufetes y los litigios millonarios hacia el trabajo silencioso de quienes defienden gratuitamente a los sectores más vulnerables. El resultado es una serie que combina humor, emoción y crítica social sin perder el pulso del entretenimiento. Disponible en Netflix.





















































































