
Cómo es quedarse varado en las sierras de Calamuchita en cuarentena
Germán Quiroga


Llegaron a Calamuchita el sábado 14 de marzo a las 7:40 a la terminal de ómnibus de Santa Rosa, en un micro de la empresa LEP que partió desde Retiro el día anterior a las 21:20. Al arribar, tomaron un colectivo de la empresa Pájaro Blanco rumbo a Yacanto y de allí, coordinaron su llegada hasta el Paraje El Durazno para alojarse en una posada que contactaron en forma particular, hasta el 23 de Marzo. La idea era poder volver a Buenos Aires antes del 25, fecha en la que debían volver a sus respectivos trabajos.
Ese mismo viernes 13, el presidente Alberto Fernández le hablaba al país mostrando su preocupación por el avance del Coronavirus y anunciaba medidas al respecto. Pero siempre en base a cuidados con aquellos que mantenían alguna relación con quienes habían viajado al exterior. No era su caso.
Pero aquello que parecía un viaje de placer, comenzó a tomar un giro inesperado.
El 17 de Marzo, el Ministerio de Turismo de la Nación ponía restricciones en cuanto a la actividad turística, principalmente porque se acercaba el fin de semana largo del 24 de marzo y pretendían evitar el movimiento que ocurriría en un contexto diferente.
En esa oportunidad, en Calamuchitaenlinea.info publicábamos al respecto el Comunicado que expresaba:
En línea con el pedido del Ministerio de Salud para fomentar el aislamiento social, el Ministerio de Turismo y Deportes determinó que los hoteles solo estarán habilitados para alojar a extranjeros no residentes en el país hasta el 31 de marzo.
Por su parte, quienes ya se encuentren alojados en un hotel en situación de aislamiento obligatorio podrán permanecer hasta completar el período.
En consecuencia, los argentinos y argentinas que hayan realizado una reserva hotelera para el período entre el 16 y el 31 de marzo, podrán solicitar el reintegro a la empresa.
Pero el inconveniente, era que el transporte de pasajeros ingresaba en un período de cuarentena que implicaba la suspensión de todos los servicios, a partir del viernes 20. El día anterior, saldrían los últimos micros con destinos nacionales, entre ellos, Retiro.
Luciana y Matías recibieron la notificación de tener que desalojar el lugar contratado el jueves 19 por la tarde, a través de una nota improvisada escrita en lápiz por el encargado del lugar. El aviso llegó a escasas horas de la salida de los últimos servicios hacia sus hogares. Tras ser notificados, el dueño les permitió pasar la noche pero con la condición de que al otro día por la mañana iniciaran su viaje de vuelta, y así fue.

Para salir de Yacanto, ya sin transporte interurbano, debieron comenzar su viaje a dedo. Llegaron hasta Santa Rosa y tras pasar por la Policía y la sede de del DIM, (Dirección de Inspección Municipal), lo único que lograron fue conseguir dónde alojarse desde el 20 de marzo hasta hoy. Pero la cuarentena sigue, y de no volver a funcionar el transporte, ambos tienen un futuro incierto.
Las gestiones para poder encontrar una solución continúan. Hasta el momento, no han tenido resultado. En el trabajo, que debían presentarse para hacer tareas desde casa, están en contacto permanente y hasta ahora, no hubo planteo de sanciones o algún reclamo por no cumplir con sus funciones.
Mientras tanto, Luciana y Matías, continúan varados en nuestro Valle.






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