
Rocío Tunkiewicz, de Pan Comido: “El mejor vendedor es el que sabe escuchar”
Florencia Aquiles

Emprender en pareja: equilibrio entre el amor y los negocios
Pan Comido nació como un proyecto compartido entre Rocío Tunkewiecz y su pareja, enfrentando los desafíos que implica combinar la vida personal con el mundo empresarial. “Siempre digo, en tono cómico y real, que no es fácil emprender, y menos con tu pareja o con familiares. Hay que saber diferenciar cuándo somos novios y cuándo somos socios, con proveedores y dinero de por medio”, explica Rocío.
Esta experiencia temprana los llevó a establecer límites claros para mantener el equilibrio entre la relación afectiva y el funcionamiento del emprendimiento. Un aprendizaje clave que les permitió consolidar su panadería en el corazón de Calamuchita.
Escuchar para crecer: una lección de la pandemia
Durante la pandemia, Pan Comido encontró una oportunidad para repensar su propuesta de valor. “Uno cree que el mejor vendedor es el que mejor habla, pero el mejor vendedor es el que sabe escuchar”, afirma Rocío.
Escuchar a los clientes se convirtió en el eje de su estrategia. “La gente esperaba muchas otras cosas, más allá de un pan integral o un producto sin gluten. Empezamos a escuchar realmente qué necesitaban”. Esta actitud les permitió diversificar su oferta y establecer un vínculo emocional más fuerte con su comunidad.

Más allá del turismo: un negocio pensado para la comunidad
Mientras muchos negocios del Valle dependen de la temporada turística, Pan Comido eligió apostar a la clientela local. “Definimos un tipo de negocio que nada tiene que ver con la temporada. Cuando me preguntan cómo nos fue, siempre respondo que la temporada a mí no me va ni me viene. Nosotros trabajamos para el cliente de todos los días”, asegura Rocío.
Con esta estrategia, lograron una base sólida de clientes fieles de Santa Rosa, Villa General Belgrano y otras localidades cercanas. Esta visión a largo plazo les permitió crecer de forma sostenida y con identidad propia.

Capacitación constante y visión emprendedora
Para Rocío, la formación continua es una de las claves del éxito. “Hoy somos lo que somos también gracias a la capacitación. No alcanza con abrir un negocio y publicar un posteo en Instagram. Hay un trabajo de fondo que se tiene que hacer porque los mercados y las formas de consumo han cambiado”, destaca.
Además, alienta a otros emprendedores a salir de la operativa diaria para comprender mejor a su público. “Siendo dueño, uno tiene que salir a conocer a los clientes: qué les gusta, qué les hace falta, qué necesitan”.
Emprender también es equivocarse y aprender
Lejos de idealizar el proceso, Rocío reconoce que emprender tiene su cuota de errores y frustraciones. “Todo esto también ha llevado a fracasos, mercadería que se tira, discusiones, dinero perdido. No es todo tan idílico. Pero uno va aprendiendo y creciendo”.
Su testimonio es una inspiración para quienes buscan emprender en Calamuchita: un llamado a conectar con la comunidad, capacitarse constantemente y no tener miedo de equivocarse en el camino hacia un negocio con propósito.
Contacto:
@pancomidosrc
Ubicación:




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